El pasado miércoles, 4 de Noviembre, desde RedPensarUZ organizamos un Encuentro Web con Estudiantes de nueve Facultades de la Universidad (de todas las áreas de conocimiento y las tres provincias) para conocer las experiencias vividas y los aprendizajes conseguidos durante estos meses de docencia con la COVID-19. El resultado puede verse en este enlace

La dinámica del Encuentro Web consistió en tres rondas entre los estudiantes, estructuradas en torno a 3 cuestiones:

  • ¿Cómo estás viviendo este comienzo de curso como estudiante?
  • ¿Qué aspectos se están teniendo en cuenta y cuáles habría que mejorar en el modelo de docencia que estás recibiendo?
  • ¿Qué Universidad queremos? ¿Qué riesgos y oportunidades descubres tras la experiencia universitaria que estás viviendo este curso?

El objetivo de este texto es señalar las principales conclusiones del Encuentro Web con el fin de poder escuchar las aportaciones de los estudiantes de la Universidad y aprender de su experiencia para mejorar conjuntamente.

En el intercambio de experiencias hubo varias palabras que generaron un consenso bastante amplio. Incertidumbre quizá fue la palabra clave que se repitió a lo largo de todo el Encuentro. Desde un ámbito externo, desconocer cuál será la evolución de la pandemia genera estrés, pero esto se ve incrementado en parte por las dificultades para conocer la estrategia que seguirán algunos Centros, por ejemplo, en el segundo cuatrimestre.  Se pide coherencia en las medidas. En algunas Facultades se ha apostado por la docencia semi-presencial u online, pero es necesario acudir presencialmente a por los apuntes a la reprografía del Centro.

Somos personas aisladas y necesitamos salir de nuestra cápsula para establecer una conexión con colegas y profesorado. Estamos desperdigados (en especial, en el caso Filosofía y Letras, ya que a la dispersión física se añade la dispersión de la docencia semi-presencial ahora) y podemos identificar claramente las barreras que impiden la cercanía en la relación profesor-alumno. Se nota una falta de afecto y surgen diversos problemas de salud mental que dificultan un correcto desarrollo del proceso de aprendizaje, y más importante, de nuestro proceso vital.

Somos conscientes de que a pesar de los problemas de funcionamiento que tienen los medios electrónicos facilitados para las clases, se están buscando soluciones que se experimentan en tiempo real, con los problemas asociados que supone. Entendemos de la situación que vivimos, y comprendemos que gran parte del profesorado pone todo de su parte para hacer unas clases lo más dignas posibles. Asimismo, estamos desarrollando actitudes colaborativas entre el alumnado, tanto para mantener las mejores condiciones higiénicas en las aulas y evitar contagios, como para apoyarnos en las dificultades que surgen para el seguimiento de las clases.

¿Qué Universidad queremos?

Queremos una Universidad presencial y sin riesgos. Pero ya que eso no puede ser aún, por lo menos una que dé facilidades al alumnado para seguir las clases, que le acompañe en el proceso de aprendizaje, y que no lo haga depender solo de la buena voluntad del alumnado y el profesorado, sino que exista respaldo institucional.

Queremos una Universidad que garantice una docencia de calidad. En la que el software de las clases funcione, que el profesor esté formado para utilizar estas herramientas y para utilizar nuevas metodologías docentes también en la evaluación online o a distancia, en la que se evalúe de forma recurrente la docencia impartida para detectar lo que se va haciendo mejor y peor con el fin de implementar mejoras, de forma institucionalizada y planificada. Y que aspire a que podamos realizar prácticas en empresa durante nuestra formación universitaria, pues esto nos permite aplicar los conocimientos teóricos adquiridos al contexto real en el que desarrollaremos nuestra profesión.

Queremos una Universidad que nos cuide. Físicamente sabemos que lo intenta (con protocolos, sistemas de limpieza, encuestas sobre presencia con código QR, etc.) y lo valoramos, pero nos gustaría que también atienda nuestra salud mental (tenemos estrés, cansancio, falta de concentración…), así como a nuestras oportunidades de futuro. Tenemos miedo de ser estigmatizados como la “Generación COVID”, que se piense que hemos adquirido menos conocimientos y competencias por la situación de pandemia y esto tenga reflejo en unas menores oportunidades laborales futuras.

El turno final de palabra resumió muy bien todo lo anterior. Ideas fuerza como “capacidad de adaptación”, “democracia burocrática que resta”, “el miedo a lo desconocido nos genera incertidumbre que puede reducirse con unas pautas claras y comprensión”, “dadnos voz, podemos ayudar, sabemos que la situación es difícil”, “las recomendaciones no funciones, mejor directrices; y clases síncronas son importantes”, “buena comunicación entre profesor-alumno”, “buena voluntad”, “estamos obteniendo conocimiento de nuevas experiencias” fueron las que se destacaron. Cada una de ellas ayuda a completar los riesgos, oportunidades y demandas que se descubren si se preguntase a los estudiantes ante la situación actual de pandemia.

Desde RedPensarUZ estamos muy agradecidos a los estudiantes que participaron por su generosidad al animarse a ofrecer su percepción de la situación actual y la autenticidad con que contaron su experiencia personal. Nos llevamos muchos aprendizajes para aplicar y propuestas que atender.